En este baile de máscaras, cuando para la música no toca otra que descubrirnos el rostro para ver a nuestra pareja de baile, y darnos cuenta, que la música, sigue sonando, y día tras día tendremos que ir descubriendo quien es el que se esconde bajo esa máscara.
No habrá día que en tu mente deje de sonar esa maldita musiquilla, ni día que tu mente deje de inventar esas mascaras que no dejan ver la maravillosa persona que no puede mostrarse por miedo a bailar sin mascara, o simplemente, bailar solo.
viernes, 22 de agosto de 2008
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2 comentarios:
Llevar máscara todo el tiempo es muy difícil, pero quitárselas a veces lo es más.
(Te lo dice un experto en máscaras: para mí nunca para la música).
Besos y una sonrisa.
bah; tu por eso no te apures,las mascaras van sujetas por unas gomitas que tarde o temprano se rompen y dejan ver la realidad.
pd: Por algo no me gusta a mi bailar ;-)
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